domingo, 14 de noviembre de 2010

(Juan Gris)

en la casa 
las ventanas nunca cierran del todo
y los muebles se cubren del tedio de los domingos
del sabor áspero de las horas inmóviles
de la fe marchita de todos estos días
harán falta tiempos largos
para que el polvo vuelva a camuflarse
en los ángulos descuidados de la mirada
y de los tajos de la intemperie nos llegue una canción
en el idioma amontonado de las intenciones ajenas  

8 comentarios:

damian-vera@hotmail.com dijo...

muy bonita poesia

Damián dijo...

muchas gracias!!!

Seba Ozdoba dijo...

¿no es mucha metáfora para decir que tenés la casa hecha un quilombo?

Damián dijo...

eh...

el poema habla de otra cosa

(respuesta rápida para no admitir que tengo la casa hecha un quilombo)

buscadora del ser dijo...

La casa, que por momentos pesa en mis espaldas, que se carga de silencio y de olor a incienso... Mi casa, la más incondicional, la única que me ve llorar...

Lindo poema, gracias.

Alejandra dijo...

más que el poema, a mi me encantó el dibujo, jajaj saludos

Gabriel Vanella dijo...

"harán falta tiempos largos para que el polvo vuelva a camuflarse
en los ángulos descuidados de la mirada". Pasé, choqué con esto y con unos más. Pero este me dejó con ganas de volver

Damián dijo...

vuelva cuando guste, y lleve lo que le haga falta!

abrazo