(Juan Gris)
en la casa
las ventanas nunca cierran del todo
y los muebles se cubren del tedio de los domingos
del sabor áspero de las horas inmóviles
de la fe marchita de todos estos días
harán falta tiempos largos
para que el polvo vuelva a camuflarse
en los ángulos descuidados de la mirada
y de los tajos de la intemperie nos llegue una canción
en el idioma amontonado de las intenciones ajenas

5 comentarios:
muy bonita poesia
muchas gracias!!!
¿no es mucha metáfora para decir que tenés la casa hecha un quilombo?
eh...
el poema habla de otra cosa
(respuesta rápida para no admitir que tengo la casa hecha un quilombo)
La casa, que por momentos pesa en mis espaldas, que se carga de silencio y de olor a incienso... Mi casa, la más incondicional, la única que me ve llorar...
Lindo poema, gracias.
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